Cuando tu amigo(a) tiene un mal día, ¿qué haces? Tendrás que tratar de animarlo(a lo más que puedas.
1. Pregúntale si le pasa algo y escúchalo sin interrumpir. Si no te dice qué le pasa, no insistas, solo ve al siguiente paso.
2. Ofrécele ayuda. Si acepta, excelente, ayúdale. Si no quiere tu ayuda, ve al siguiente paso.
3. Considera su personalidad y sus actividades. Pregúntate: "¿Qué podría hacer para animar a mi amigo? ¿Cómo lo distraigo de lo que está pasando?
4. Tal vez le podrías dar un pequeño regalo, sacarlo a comer, ir a visitarlo, mandarle un correo electrónico con una colección de su música favorita, planear una noche para salir a divertirse o a relajarse nada más los dos. Lo que hagas no es lo importante, lo importante es el hecho de que lo hiciste. Esta acción le dará la impresión de que al menos a alguien le importa y trata de ayudar.
5. Es más fácil no tratar de hacer que se sienta feliz de repente o que sea el alma de la fiesta. Solo trata de despejar su mente de lo que le pasa o simplemente escucha lo que tenga que decir, si tiene ganas de hablar al respecto.
6. Pregúntale qué le ayuda a dejar de pensar sobre el tema o a eliminar el sufrimiento por el que está pasando. Tómalo en cuenta para ver si te surgen más ideas para distraerlo.
7. Sigue siendo amable y quédate a su lado. No lo evites ni tampoco hables con otras personas sobre el problema. Sigue animándolo lentamente y si te pide un consejo, dáselo. Sin embargo, si no tienes un buen consejo que darle, díselo y dile que trate de hablar con alguna otra persona en la cual confíe.
3. Considera su personalidad y sus actividades. Pregúntate: "¿Qué podría hacer para animar a mi amigo? ¿Cómo lo distraigo de lo que está pasando?
4. Tal vez le podrías dar un pequeño regalo, sacarlo a comer, ir a visitarlo, mandarle un correo electrónico con una colección de su música favorita, planear una noche para salir a divertirse o a relajarse nada más los dos. Lo que hagas no es lo importante, lo importante es el hecho de que lo hiciste. Esta acción le dará la impresión de que al menos a alguien le importa y trata de ayudar.
5. Es más fácil no tratar de hacer que se sienta feliz de repente o que sea el alma de la fiesta. Solo trata de despejar su mente de lo que le pasa o simplemente escucha lo que tenga que decir, si tiene ganas de hablar al respecto.
6. Pregúntale qué le ayuda a dejar de pensar sobre el tema o a eliminar el sufrimiento por el que está pasando. Tómalo en cuenta para ver si te surgen más ideas para distraerlo.
7. Sigue siendo amable y quédate a su lado. No lo evites ni tampoco hables con otras personas sobre el problema. Sigue animándolo lentamente y si te pide un consejo, dáselo. Sin embargo, si no tienes un buen consejo que darle, díselo y dile que trate de hablar con alguna otra persona en la cual confíe.


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